14/11/11

1Q84. Libro 3, de Haruki Murakami (II)

"Mientras Freud exponía sus argumentos, yo sentí una extraordinaria sensación. Me pareció como si mi diafragma fuera de hierro y se pusiera incandescente —una cavidad diafragmática incandescente. Y en este instante sonó un crujido tal en la biblioteca, que se hallaba inmediatamente junto a nosotros, que los dos nos asustamos. Creímos que el armario caía sobre nosotros. Tan fuerte fue el crujido. Le dije a Freud: «Esto ha sido un fenómeno de exteriorización de los denominados catalíticos».
«¡Bah —dijo él—, esto sí que es un absurdo!». «Pues no», le respondí, «se equivoca usted, señor profesor. Y para probar que llevo razón le predigo ahora que volverá inmediatamente a oírse otro crujido». Y, efectivamente: ¡apenas había pronunciado estas palabras se oyó el mismo crujido en la biblioteca!
Freud me miró horrorizado."
Carl Gustav Jung. Recuerdos, sueños, pensamientos

Esta reseña empezó hace tiempo con un reproche a Murakami por presentar 1Q84 como un folletín. A ello le siguió una rectificación debido a la estructura musical que domina los dos primeros libros de la trilogía.
Y ahora de nuevo me remito a la primera reseña, porque ¿es 1Q84 una trilogía? No sé, me he sentido bastante decepcionado con el tercer libro que, supuestamente, cierra la serie. Pero, ¿está de verdad cerrada la narración? Tengo la sensación de que ciertamente es una obra terminada, pero temo que, debido a la falta de conclusión de algunos aspectos de la trama, Murakami puede estar tentado de escribir una continuación de la novela o trilogía o folletín o lo que sea. Y esa incertidumbre me fastidia.
Ya he hablado en varias ocasiones de las dos características que dominan las narraciones de Murakami, la sentimental y la siniestra. 1Q84 es, puesto que la trama se centra en el reencuentro de Tengo y Aomame, principalmente sentimental, pero con la peculiaridad de estar inmersa en un entorno siniestro.
Ya no sé de cuantas cosas más tendré que retractarme, pero esta novela me ha dejado descolocado: Por una parte quería que me gustase y por la otra me ha decepcionado profundamente. Y por otra, más, desconfío de la conclusión. Quizás dentro de unos años tendré que volver a retractarme.
Porque hay otros indicios para entender este Libro 3. Si en los dos primeros la estructura se basaba en El clave bien temperado de Bach, en esta tercera parte son mencionados de forma aparentemente casual a Proust y a Jung. Si Proust es relevante en la forma de escribir de Murakami, la mención a Jung, sobre todo a la Torre de Bollingen, en la que Jung se aisló del mundo como los personajes de Murakami parecen vivir, abre la puerta a una interpretación psicológica de 1Q84 basada en términos jungianos.
Pero, la verdad, estoy cansado. La decepción que me ha provocado no me permite investigar y argumentar sobre si la novela tiene un sentido oculto. Si sigo escribiendo lo haré para convencerme de que debe gustarme en función de una segunda lectura simbólica que subyace al texto. Pero la narración principal, la que constituye la primera lectura, se demora demasiado, avanza con demasiada lentitud, se detiene en detalles intrascendentes (aunque importantes en la narrativa de Murakami) que hacen que el lector se irrite, porque, sí, Tengo y Aomame deben encontrarse, así quedó claro en las dos primeras partes, pero hay muchas cosas más que debían ocurrir. En esta tercera parte Tengo y Aomame esperan encontrarse y el lector desespera de la tardanza de ese encuentro. Luego se encuentran y fin (¿fin?)
Escribo esta reseña porque debía escribirla. Javier Munguía lo hizo mejor y más exhaustivamente.

12 comentarios:

Kaplan dijo...

Acaba de bajar en mi pila unos cuantos puestos. Cachis.

Gabo - paginas web dijo...

Bueno se ve re interesante ese libro aunque da un poco de miedo jaja

GLÒRIA dijo...

Yo a Murakami lo considero un bluff. Su Norwegian Wood tenía cierto candor pero ya no pude con el resto. ¿De verdad te gusta, Portnou? ¿Y si así es, puedes decirme el porqué?. Tal vez descubran un escritor que no he sabido captar com es debido.
Gracias.

Portnoy dijo...

Bueno, Mr. Kaplan, tal vez mis expectativas eran demasiado elevadas y eso arruinó la lectura... no sé.
Hay cosas bastante siniestras en él, Gabo.
Glòria, te recomiendo que sigas las diversas entradas del blog dedicadas a Murakami: http://ellamentodeportnoy.blogspot.com/search/label/Haruki%20Murakami

En ellas desarrollo mi apreciación dual sobre sus textos.
Un saludo y gracias por vuestros comentarios

Lula dijo...

Si te gusta lo sabes, y si no te gusta también.
El problema es que nos cuesta gestionar las decepciones y buscamos excusas, motivos ocultos, pistas que se escaparon.

Cuando eso me pasa a mi con algún libro me culpo bastante de no haber sabido leer entre líneas lo suficiente, de falta de concentración, de poco criterio o desconocimiento...
Sorprendentemente nada de eso hace falta con otros libros que son geniales a la primera, por difíciles que puedan parecer.

Besos

Alétheia dijo...

No te sientas mal, yo adoro a Murakami caiga lo que caiga y sin embargo 1Q84 me ha dejado a cuadros escoceses. Vamos, que me ha decepcionado un montón.

Por cierto, y desde la admiración más absoluta, ¿cómo descubres cosas como la clave musical de la historia y etc. en un libro? Para mí es algo increíble, aunque intento aprender a analizar los libros que leo desde un punto de vista más objetivo y técnico, ya que creo que puede servirme de ayuda para escribir...

Saludos

José Martínez Ros dijo...

Sr Portnoy, permíteme que le aconseje que busque en la red –es fácil de localizar- un relato inédito en España (está en After The Quake) llamado “La Super-Rana salva Tokio”. Creo que le gustará y le reconciliará con Murakami-sensei (a mí también me ha parecido decepcionante 1Q84, pero tampoco me voy a enfadar con un autor que me ha hecho disfrutar tanto porque le haya salido uno más flojo… )

cgamez dijo...

He estado repasando tus entradas de Murakami. Da la casualidad de que las obras que no he leído de él son las que más te gustan (aquellas que calificas como siniestras), por lo que no abundaré en ningún tipo de polémica. Sin embargo, el otro día pensé en las obras más comerciales de este autor japonés (las que calificas como sentimentales), que sí he leído y que me parecieron bien (por esa sencillez que comentas) pero no fascinantes. Me dio la impresión de que todas se basaban en la estructura clásica de la tragedia griega (Norvegian Wood en la imposibilidad de comunicarse con la persona deseada, Al sur de la frontera... en el retorno, Sputnik en la incapacidad de ser amado, todos trasuntos de arquetipos trágicos) y pensé que tal vez ahí radicara el secreto del éxito de estos libros. Parece que los lectores nos sigamos rigiendo por estructuras clásicas. Por otra parte, es sabido que Murakami estudió tragedia griega en la universidad, así que lo mío tampoco sería el gran hallazgo de la literatura comparada.

Estoy deseando probar esta hipótesis con esas novelas que calificas de siniestras. Por otro lado, el análisis comparativo con la estructura de la fuga que haces en la segunda entrega de su último libro me parece fascinante, y eso que yo tengo menos idea que tú de música clásica (me ha recordado a otro escritor de mucho éxito que también utilizaba estructuras musicales como es Kundera).

Siempre es un placer leerte,

Carlos.

Tamarit dijo...

¿Qué tal, Portnoy? Leo tu blog de hace más bien poco, y la verdad que me gusta.

Me genera comentar esta entrada tuya en particular por una frase tuya: "La decepción que me ha provocado no me permite investigar y argumentar sobre si la novela tiene un sentido oculto."

La cosa es que me quedo preguntando si deberíamos por lo general leer un libro buscándole "un sentido oculto". Si es deseable, si es divertido. Si no es una especia de pesquisa detectivesca. Si, en el fondo, no está creyendo en alguna especie de verdad esencial, de secreto de tal o cual libro.

Corto acá las suposiciones y te envío el comentario. Me interesa tu respuesta. Saludos desde Córdoba (Argentina).

Portnoy dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios y disculpadme si tardo mucho en contestar.
Lo del "sentido oculto" viene por la estructura de los dos primeros libros basada en El clave bien temperado de Bach. Qué estructura se oculta en el tercer libro es algo que se me escapa, aunque percibo de nuevo que recurre a Bach y la encadenación de fugas y contrafugas... pero lo dejo ahí.
Estoy reconciliado con Murakami, no le voy a reprochar nada, pero una decepción de este tipo cuesta de asimilar. Vendrán mejores novelas, espero.
Ah y no penséis que tengo grandes conocimientos de música clásica o de nada en particular. Como decía un viejo amigo Google nos hace sabios... más de lo que en realidad somos.

Ana Maria Cardona Farias dijo...

Buenas Tardes, soy una lectora aficionada, realmente no se si mi cmentario va a sonar ridículo, pero la verdad no entendi muy bien lo que el autor queria transmitime la verdad en muy confuso, si algunos de ustedes me pudiera explicar, ya que cuentan con una experiencia más amplia en el asunto realmente estaria muy agradecida. :)

Anónimo dijo...

La estructura del tercer libro de 1q84, aunque no lo he leído especificado en ningún sitio (él mismo desveló lo del Clave bien temperado), creo que coincide con las Variaciones Goldberg, también de Bach. Cuyo último número, por cierto, es un Quodlibet, es decir, una pieza donde Bach superpone dos temas diferentes, como de hecho ocurre en el libro, pues es el único capítulo donde son los dos protagonistas simultáneos.